El sistema LiDAR, demasiado caro para los europeos, se instaló en un niño pequeño de la ciudad.

El fabricante chino BYD está incorporando tecnología avanzada de detección LiDAR en el modelo Seagull rediseñado, conocido aquí como Dolphin Surf, que los fabricantes europeos de gama alta están abandonando actualmente debido a los altos costes.

BYD ha renovado su modelo eléctrico compacto Seagull para el año modelo 2026, con una longitud de 3.780 mm y conocido como Dolphin Surf en la mayoría de los mercados europeos. A pesar de las actualizaciones estéticas, que incluyen nuevos colores como Naranja Mango y Verde Menta, llantas Starlight de 16 pulgadas y luces traseras LED actualizadas, el sistema de propulsión permanece sin cambios. El vehículo sigue impulsado por un motor eléctrico de 55 kW (75 hp), que, junto con su bajo peso, garantiza una conducción eficiente en ciudad, manteniendo su posición como uno de los coches eléctricos más asequibles del mundo.

La principal novedad de la actualización es la disponibilidad del avanzado sistema de asistencia DiPilot 300, que utiliza un sensor LiDAR para detectar con precisión el entorno. Esto representa un hito importante en la industria, ya que los fabricantes alemanes BMW y Mercedes-Benz retiraron recientemente esta tecnología de sus modelos más prestigiosos, el Serie 7 y el Clase S, debido a sus elevados costes. Si bien el sistema del Seagull aún pertenece al segundo nivel de autonomía, el LiDAR le permite navegar mucho mejor en centros urbanos complejos, reconocer semáforos y maniobrar con seguridad entre objetos sin iluminación, algo que no siempre es posible solo con cámaras.

La versión básica Seagull Vitality Edition, con una batería de 30,1 kWh y una autonomía de 305 kilómetros, está disponible en el mercado chino por unos 9.500 euros. La Flying Edition, con una batería de mayor capacidad (38,9 kWh) y una autonomía de 405 kilómetros, cuesta unos 11.600 euros, mientras que el precio del modelo mejor equipado, con el paquete DiPilot 300, asciende a unos 13.300 euros. Si bien el sobreprecio del sistema LiDAR representa una parte significativa del coste total del vehículo, BYD demuestra con esta iniciativa que la tecnología de seguridad de vanguardia se está volviendo accesible a un mayor número de clientes, lo que podría tener un gran impacto en los estándares de equipamiento del segmento de los coches urbanos pequeños en el futuro.

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