La empresa Verne, fundada por Mate Rimac, ha puesto en circulación una flota de vehículos autónomos por las carreteras de la capital croata, con un precio inicial del viaje de tan solo 1,99 euros.
Croacia se ha convertido en el primer país de la UE en contar con una flota comercial de taxis autónomos, operada por la startup Verne. El servicio opera en un área de 91 kilómetros cuadrados en Zagreb, que incluye el Aeropuerto Internacional Franjo Tuđman, y la atractiva tarifa de lanzamiento es de tan solo 1,99 euros. Actualmente, la aplicación es utilizada por 300 pasajeros verificados, y miles más están en espera de aprobación. En el futuro, también se planea la integración con la plataforma Uber, lo que aumentará significativamente la demanda diaria y facilitará el acceso al transporte autónomo.






La flota actual consta de diez SUV eléctricos basados en el BAIC Arcfox Alpha T5 chino. Las complejas maniobras autónomas son gestionadas por un sistema tecnológico de la empresa china Pony.ai. Si bien el sistema navega por el tráfico, adelanta y reacciona ante obstáculos impredecibles de forma totalmente independiente, en esta etapa aún hay un conductor presente para cumplir con la legislación local. Verne prevé eliminar por completo el control humano en los vehículos para finales de este año.










Las ambiciones de la startup van mucho más allá de Croacia, con conversaciones en curso para expandirse a 11 ciudades de Europa, el Reino Unido y Oriente Medio, y otras 30 ubicaciones globales en evaluación. En última instancia, Verne reemplazará los vehículos de prueba chinos existentes con su propio vehículo autónomo diseñado específicamente para este fin. Se trata de una innovadora cápsula biplaza que estará totalmente optimizada y adaptada a las necesidades específicas de la movilidad urbana autónoma del futuro.
