Al más puro estilo de los dramas británicos, Jaguar ha dejado de lado casi todos sus modelos clásicos de gasolina, incluido el nuevo F-Type, y ha apostado todo por la electricidad. Ahora, en lugar de competir con BMW, persiguen a Bentley en el retrovisor, mientras sus clientes en los concesionarios solo ven paredes vacías.
La promesa de Jaguar de un futuro totalmente eléctrico aún no se ha traducido en coches a la venta. La marca se encuentra actualmente en una situación paradójica: la producción de todos los modelos de gasolina y eléctricos de la generación anterior ha finalizado y no hay nuevos lanzamientos a la vista. El prototipo Type 00, que vimos a finales de 2024, no estará listo para su producción hasta el verano, y se espera que los pedidos comiencen en otoño. Las primeras entregas a clientes no están previstas hasta principios de 2027, lo que deja un importante vacío en la red de ventas.
Mientras esperamos el resurgimiento de la movilidad eléctrica, se están revelando detalles sobre los modelos que Jaguar ha sacrificado en aras de su nueva estrategia. Además del destino ya conocido del nuevo XJ eléctrico, recientemente cancelado, otros tres modelos clave estaban en desarrollo. El exjefe de diseño, Ian Callum, reveló en el podcast Road to Success que planeaban un nuevo sedán XF para competir con el BMW Serie 5 y el Mercedes Clase E. También se estaba desarrollando una segunda generación del F-Pace, pero su desarrollo se detuvo para concentrar todos los esfuerzos en el proyecto Type 00.

Quizás la noticia más dolorosa para los fanáticos de la marca sea la revelación de que Jaguar también estaba desarrollando un sucesor para el deportivo F-Type, que lamentablemente nunca llegará a producirse. Callum, quien dirigió el diseño de Jaguar durante dos décadas, confirmó que los cuatro modelos estaban en desarrollo. La próxima generación del lujoso XJ incluso estaba casi terminada antes de que el proyecto se detuviera abruptamente con la orden de comenzar de nuevo con una plataforma completamente nueva.
Jaguar ahora lo apuesta todo a una sola carta: un gran turismo eléctrico de diseño radical, con el que se adentra en un segmento de precios más elevado. La marca ya no busca competir con el trío alemán, sino que apunta directamente a Bentley. Se espera que el Type 00 de producción cueste más de 95.000 euros, y un SUV de lujo le seguirá a finales de 2027. A pesar de las numerosas especulaciones sobre posibles híbridos, el propietario de la marca, Tata Motors, se mantiene firme: el futuro de Jaguar será exclusivamente eléctrico, sin posibilidad de concesiones con la combustión interna.
