Según el diario Handelsblatt, citando documentos de venta exclusivos en su poder, Anton Piëch planea vender el Bugatti La Voiture Noire de su difunto padre, Ferdinand Piëch, por 23 millones de francos suizos. Al parecer, el coche se ofrecerá mediante un proceso de subasta discreto.
Según la documentación, los interesados deben primero demostrar que disponen de al menos 23 millones de francos (unos 25 millones de euros) y someterse a controles de identidad y de prevención del blanqueo de capitales. Solo entonces los posibles compradores tendrán acceso a un espacio de datos con documentación técnica, información sobre el seguro y la confirmación de la fábrica Bugatti del número de chasis y la homologación.




Según la documentación, se invita a los compradores cualificados a presentar una oferta indicativa no vinculante. Si se acepta la oferta, deberán abonar el 20% del precio de compra, es decir, unos cinco millones de euros. Asimismo, se estipula la confidencialidad. Se prevé que «no habrá subasta, publicidad pública ni cobertura mediática». Al menos, este último punto parece ser cosa del pasado.
La Voiture Noire es considerado uno de los coches más exclusivos del mundo. Solo existe un ejemplar de este modelo. Tras su presentación en 2019, nunca se confirmó oficialmente quién lo compró. Internet está plagado de especulaciones y mitos sin resolver. Entre los posibles compradores se mencionó al futbolista Cristiano Ronaldo, propietario de varios vehículos de esta marca. Como nos comentó el entonces director de Bugatti, Stephan Winkelmann, en una entrevista, no se trataba de «CR7».
De hecho, fue Ferdinand Piëch quien compró el Bugatti por 16,7 millones de euros. Falleció en 2019, y el coche no pasó a manos de su hijo Anton Piëch hasta 2021. En aquel momento, el La Voiture Noire era el coche nuevo más caro del mundo, con un precio de 16,7 millones de euros. En 2022, fue superado por el Rolls-Royce Boat Tail, cuyo precio se estima en 28 millones de dólares.
Según fuentes internas, la empresa emergente Piëch Automotive podría unirse al grupo automovilístico chino Chery. Varios expertos del sector, familiarizados con el asunto, confirmaron al diario Handelsblatt que actualmente se están llevando a cabo negociaciones con Anton Piëch, heredero de Porsche. Piëch declinó hacer comentarios al ser consultado.




El consejero delegado de Chery, Yin Tongyue, declaró al periódico Handelsblatt que las marcas alemanas gozan de una «imagen muy sólida». Añadió que acababan de encontrar un nuevo socio en Alemania, pero que los detalles aún eran confidenciales. Al preguntársele si se trataba de Piëch Automotive, Chery respondió que, por el momento, no disponía de más información al respecto.
Piëch Automotive lleva años en apuros. Más de diez años después del inicio del proyecto, aún no hay ningún vehículo de producción. El primer prototipo de un deportivo eléctrico se presentó en el Salón del Automóvil de Ginebra de 2019. Se suponía que este coche sería el punto de partida de toda una familia de modelos. El inicio de la producción se ha pospuesto varias veces. Al mismo tiempo, se han producido numerosos cambios en la dirección. Anton Piëch no respondió a la pregunta de si el director Tobias Moers (antiguo jefe de AMG) sigue trabajando para la empresa.
