Los residentes de una zona cercana al famoso Centro Europeo para la Investigación Nuclear (CERN) presenciaron hoy al amanecer un acontecimiento que podría cambiar para siempre la industria automotriz. Un extraño automóvil, fuertemente camuflado, circuló silenciosamente por una carretera local cerca de la frontera francesa. Según los expertos, este vehículo no utiliza combustibles fósiles ni baterías para su propulsión, sino pura antimateria.
Según testigos presenciales, el vehículo no emitía ningún ruido de motor, sino solo un zumbido suave y de alta frecuencia que recordaba a las películas de la franquicia. Star TrekLo más impactante fue la parte trasera del coche. “En lugar de un tubo de escape, el coche tenía una especie de anillo magnético. Cuando aceleraba, no emitía humo, ¡sino un destello de luz pura!” Un granjero que pastoreaba su ganado cerca del lugar explicó con entusiasmo a la radio local.

Físicos de partículas, que desean permanecer en el anonimato, especulan que se trata de un proyecto secreto llamado "A-Drive". Se dice que el motor funciona según el principio de aniquilación controlada: un contacto estrictamente controlado entre materia y antimateria, que libera una enorme cantidad de energía. Los cálculos muestran que solo un nanogramo de antimateria (que aparentemente lograron eliminar del Gran Colisionador de Hadrones) fue suficiente para un viaje sin escalas de París a Tokio y de regreso.
Aunque parezca la solución perfecta para la transición ecológica, esta tecnología tiene un pequeño inconveniente. La antimateria no debe entrar en contacto con ninguna materia, pues de lo contrario se produciría una violenta explosión. Por lo tanto, el tanque de combustible debe contener trampas electromagnéticas extremadamente potentes y un vacío absoluto.
Los representantes del CERN convocaron esta mañana una rueda de prensa de emergencia, en la que rechazaron enérgicamente las grabaciones y los testimonios. "Las afirmaciones sobre un coche de antimateria son completamente infundadas y físicamente absurdas. Nuestros científicos siguen desplazándose al trabajo en bicicleta o en vehículos eléctricos convencionales." —dijo el portavoz entre risas. Sin embargo, los periodistas presentes notaron que se ajustaba nerviosamente el cuello de la camisa durante su discurso, y que de su bolsillo colgaba una llave con un logotipo que sospechosamente se parecía a un núcleo atómico con rayos azules saliendo de él.
Los precios del petróleo en las bolsas mundiales ya han sufrido una ligera conmoción tras la noticia, y las acciones de Tesla han suspendido temporalmente su cotización. Quizás el futuro de la movilidad sí resida en la antimateria.
