El verdadero sucesor del legendario Lexus LFA no es un Lexus, sino el Toyota GR GT.
Toyota Gazoo Racing, la famosa división de deportivos de la marca japonesa, ha presentado finalmente su nuevo modelo insignia, el GR GT, al que los japoneses llaman un coche de carreras, pero que también está homologado para circular por carretera. Bajo el capó de esta bestia se esconde un motor V8 de nuevo desarrollo con dos turbocompresores, que, al estilo de los hipercoches modernos, está asistido por un motor eléctrico integrado en la transmisión. Toyota asegura que las cifras actuales son solo "objetivos mínimos" para el prototipo, pero ya son desalentadoras: la potencia del sistema es de al menos 477 kW (650 CV) y el par motor supera los 850 Nm. La potencia y el par motor se transmiten exclusivamente a las ruedas traseras a través de una nueva transmisión automática de 8 velocidades, que promete una experiencia de conducción de primera clase.






Los ingenieros siguieron tres principios clave al desarrollar el GR GT: centro de gravedad bajo, peso ligero y máxima rigidez de la carrocería. Es el primer Toyota que utiliza un chasis íntegramente de aluminio, mientras que las piezas de la carrocería están fabricadas en plástico reforzado con fibra de carbono (PRFC). El objetivo es mantener el peso del vehículo por debajo de los 1.750 kilogramos, un logro excelente para un vehículo híbrido que lo sitúa a la altura de rivales como el Porsche 911 GTS. El coche es extremadamente bajo (mide tan solo 1.194 mm) y está montado sobre llantas de 20 pulgadas con neumáticos Michelin Pilot Sport Cup 2. Los potentes frenos carbocerámicos proporcionan una desaceleración adecuada.


















El interior demuestra claramente que se trata de un producto independiente del departamento de Gazoo Racing, ya que no encontrará ni un solo logotipo clásico de Toyota en el habitáculo. El salpicadero combina el minimalismo deportivo con el lujo típico de Lexus, con asientos tipo butaca de fibra de carbono de Recaro y una ergonomía orientada al conductor. El GR GT se desarrolló en paralelo con la versión de competición GT3, con la que comparte suspensión y motor. Aunque los japoneses aún no han revelado los precios, es evidente que Toyota quiere amenazar seriamente el dominio de la élite europea de superdeportivos con este modelo, por lo que podemos esperar que el coche tenga una valoración financiera acorde.


