Honda, con su equipo HRC en la serie Super GT, comprobó de primera mano que competir con los Toyota Supra y los Nissan Z de este mundo no es tarea fácil, por lo que lanzaron el guante a una competencia aún más dura con la presentación del prototipo Prelude GT.
Honda ha presentado en Japón una versión de competición radical del nuevo Prelude: el prototipo Prelude GT, diseñado para competir en la categoría GT500 del campeonato Super GT. Con este modelo, el equipo HRC sustituirá al actual Civic Type R GT500 en la temporada 2026, que desde 2024 compite contra el Toyota GR Supra GT500 y el Nissan Z Nismo GT500. Aunque solo sea un prototipo, su diseño y características técnicas ya demuestran la seriedad con la que HRC apuesta por este modelo.
A diferencia del modelo de producción, que cuenta con un sistema de propulsión híbrido con un motor de 2,0 litros, dos motores eléctricos y una transmisión continuamente variable CVT, el coche de carreras Prelude GT500 tendrá un clásico motor turboalimentado de cuatro cilindros y 2,0 litros que producirá entre 550 y 650 CV; toda esta potencia se enviará a las ruedas traseras, lo que supone una ruptura total con el diseño de tracción delantera de producción que los entusiastas han estado rechazando con desdén.




Visualmente, el prototipo Prelude GT ha sido completamente rediseñado, resultando casi irreconocible desde algunos ángulos: amplias aletas de fibra de carbono, elementos aerodinámicos extremadamente bajos como un enorme splitter delantero, alerones laterales y un gigantesco alerón trasero con soportes en forma de cuello de cisne. El coche monta neumáticos de competición Bridgestone lisos sobre llantas Rays, y el sistema de frenado es de AP Racing.
Dado que el actual Civic GT500 tiene dificultades para competir con el Toyota Supra y el Nissan Z, Honda Racing apuesta todo a una nueva plataforma. Además, a partir de la temporada 2026, los equipos contarán con mayor libertad en las soluciones aerodinámicas de la parte inferior de la carrocería, lo que les brindará nuevas oportunidades para ser más competitivos. El Prelude GT500 podría ser un soplo de aire fresco en esta categoría y, por lo tanto, proporcionar a Honda la potencia que tanto necesita en las carreras.









