Si bien prácticamente todos los fabricantes están creando prototipos que solo estarán listos para la producción en serie dentro de una década (si es que llegan a estarlo), esta vez Subaru ha presentado un prototipo que parece que podría entrar en producción en serie mañana mismo.
Subaru ha tomado un nuevo rumbo en el Salón del Automóvil de Japón: no una, sino dos versiones del prototipo STI: el eléctrico Performance-E y el mucho más prometedor Performance-B. Este último, basado en la actual generación del WRX (GB) para el mercado estadounidense, es un modelo de cinco puertas equipado con alerones delanteros y traseros, faldones laterales, una toma de aire en el capó, llantas personalizadas, detalles en rojo y un enorme alerón trasero.
Subaru no ha revelado el motor exacto del Performance-B STI, pero ha confirmado que estará propulsado por un motor bóxer (de cilindros opuestos horizontalmente), siendo el más probable el cuatro cilindros turboalimentado de 2,4 litros revisado del WRX. El interior se mantiene muy similar al del WRX de serie, con una transmisión manual de seis velocidades, una gran pantalla central y algunos discretos logotipos STI.






Dado que Subaru lleva tiempo sin lanzar un STI propiamente dicho (el WRX STI desapareció en 2021) y con el interés por los coches eléctricos en declive, se espera que el prototipo Performance-B STI marque un cambio de estrategia. El WRX actual también está teniendo problemas con las ventas, por lo que el regreso del STI de gasolina podría ser justo lo que la marca necesita.
Aunque todavía es un concepto y no se ha confirmado nada para su producción, esta nueva versión del STI promete retomar la herencia deportiva de Subaru e inclinar la balanza de nuevo hacia los fanáticos de la transmisión manual y la mecánica clásica.


